Algunas poblaciones son sedentarias, con escasos efectivos, como los núcleos mediterráneos, Canarias, islas de Cabo Verde, mar Rojo y golfo Pérsico continúan amenazados (Del Hoyo et al., 1994; Collar et al., 1994). Todos los jóvenes se dispersan (Thibault & Patrimonio, 1989; Triay, 2002), hasta que regresan a las zonas de nacimiento para intentar reproducirse (Del Hoyo et al., 1994; Rocamora & Yeatman-Berthelot, 1999), pues presenta una fuerte filopatría. Los principales problemas que afectan y ponen en peligro la estabilidad a largo plazo de las poblaciones del Mediterraneo son los siguientes:
El reclutamiento de ejemplares externos a los núcleos Canario y Balear, así como la recolonización espontánea de antiguas zonas de cría abandonadas alejadas de los actuales núcleos reproductores, es poco probable. Este hecho ha sido contrastado mediante anillamiento y seguimiento de las poblaciones mediterráneas, observando que el reclutamiento de nuevos ejemplares se ha producido a partir de las parejas iniciales (Triay, 1995; Rocamora & Yeatman-Berthelot, 1999).
Las poblaciones mediterráneas se encuentran en núcleos aislados (González et al., 1992), con escaso número de parejas, cuya extinción sería un proceso prácticamente irreversible de forma natural, lo que sitúa a la población española en un estado de gran fragilidad y amenaza.
La población reproductora en España es de 30-38 pp. en 2000-2002, con 15-20 pp. en Canarias, 15-17 pp. en las Baleares y 1 pareja en las islas Chafarinas (Melilla). En las Chafarinas, una pareja localizada en 1983 (Witt et al., 1983) se reprodujo hasta 1996, pero en 2002 se ha instalado una nueva pareja (GENA, 2000 y com. pers.)
Fig. 2. Mapa de distribución actual del Águila Pescadora en España. Durante la migración, las águilas pescadoras finlandesas han sido localizadas por toda Europa, desde las Islas Británicas hasta Rusia; las anillas recuperadas muestran que su área de invernada es muy amplia: desde la costa oeste del África oriental y la península Arábiga, hasta el Mediterráneo y a costa sur de Sudáfrica (Saurola, 1994). De esta forma se pone de manifiesto que los cambios que se producen en las poblaciones nórdicas, también están relacionados con las condiciones medioambientales de los países de Europa y África visitados durante la migración e invernada. La mejora en las condiciones de los puntos estratégicos que pueden ser de vital importancia durante la migración y el refuerzo de las poblaciones en nuestra latitud contribuirá a la conservación de las águilas pescadoras nidificantes en los países del norte de Europa o en el mediterráneo.
Los principales problemas que afectan y ponen en peligro la estabilidad a largo plazo de las poblaciones del Mediterraneo son los siguientes:
La población reproductora en España es de 30-38 pp. en 2000-2002, con 15-20 pp. en Canarias, 15-17 pp. en las Baleares y 1 pareja en las islas Chafarinas (Melilla). En las Chafarinas, una pareja localizada en 1983 (Witt et al., 1983) se reprodujo hasta 1996, pero en 2002 se ha instalado una nueva pareja (GENA, 2000 y com. pers.)
Durante la migración, las águilas pescadoras finlandesas han sido localizadas por toda Europa, desde las Islas Británicas hasta Rusia; las anillas recuperadas muestran que su área de invernada es muy amplia: desde la costa oeste del África oriental y la península Arábiga, hasta el Mediterráneo y a costa sur de Sudáfrica (Saurola, 1994).
De esta forma se pone de manifiesto que los cambios que se producen en las poblaciones nórdicas, también están relacionados con las condiciones medioambientales de los países de Europa y África visitados durante la migración e invernada.
La mejora en las condiciones de los puntos estratégicos que pueden ser de vital importancia durante la migración y el refuerzo de las poblaciones en nuestra latitud contribuirá a la conservación de las águilas pescadoras nidificantes en los países del norte de Europa o en el mediterráneo.